LA IMAGEN DE LA DIVINA PASTORA

La imagen de la Divina Pastora se atribuye a Torcuato Ruiz del Peral, se encarga en el año 1753 y es entregada en 1754. El coste de la realización de la imagen fue de 1.220 reales.

Torcuato Ruiz del Peral (Exfiliana (Granada) 16 de mayo de 1708 – 6 de julio de 1773). Es de los artistas más importantes del Tardobarroco español. Se forma en Granada junto a Diego de Mora, hermano de José de mora. Después de 4 años en el taller de Mora donde se educa en la escultura, comienza a trabajar con el pintor Benito Rodríguez Blanes. Ruiz del Peral es el policromador de sus propias imágenes, logrando una notable integridad estética que completa los valores plásticos de la escultura a la vez que confiere a su Arte una mayor originalidad. Su Arte tiene los caracteres clásicos de la escuela granadina de José de mora.

La imagen de la Divina Pastora representa una escultura de tamaño natural en posición sedente sobre una peña de aspecto rocoso, rodeada de cuatro corderos.

De inefable rostro, con cabeza ligeramente inclinada hacia su derecha, con un mentón característico de la escultura de Ruiz del Peral y una dulce mirada hacia abajo que provoca un gran recogimiento en quien la contempla.

Sus manos de igual hermosura son anchas, con dedos largos y estrechos: en su mano derecha lleva un callado de pastor realizado en plata y con su mano izquierda va acariciando el cordero de mayor tamaño que representa al Cordero Divino.

Los otros tres corderos se distribuyen alrededor de la talla; dos de un tamaño similar, uno situado junto al Cordero Divino en posición tumbada con su cabeza levantada acariciando las vestiduras de la Virgen y el otro junto al callado en posición erguida. El tercer cordero de menor tamaño está situado en la parte central del grupo escultórico en una pequeña gruta enclavada en la peña rocosa a los pies de la Virgen, en posición tumbada con mirada hacia el cielo.. Dichos corderos son tallados en madera y estampados en color blanco con la técnica del estofado.

Viste una túnica larga estampada con la técnica del estofado, con fondo blanco y flores en colores rojo. Verde y dorado, de un importante brillo, que simbolizan las virtudes y prerrogativas marianas. Sobre el manto lleva un chaleco de pastor simulando lana con gran riqueza de dorado. La envuelve un manto de color azul, bordeado por una cenefa de pan de oro.

El grupo escultórico va adornado con un rosal de flor artificial a las espalda de la Virgen y sobre su cabeza un sombrero con su parte delantera levantada en la que lleva flores campestres.

La imagen fue restaurada en el año 1997.